TOMASITO "ASALVAJAO" EN BILBAO


Uno de mis consejeros musicales favoritos, Javi, en del TRAPI, (La Casilla, Bilbao) ya me había puesto tiempo atrás tras la pista: "Tomasito es el mejor, simplemente". Escuchando canciones y visionando "youtubes" ya me fui haciendo una idea de lo que había. Ya solo quedaba la prueba del algodón del directo y ayer la pasó, vaya que si la pasó. Si estás entre los que cualquier cosa aflamencada le produce granos, no merece la pena que sigas leyendo. Si eres de los que han disfrutado con Pata Negra, Veneno o Los Delinquentes, este es tu hombre. Lo de ayer en el Crazy Horse fue una cosa asalvajada, intensa, participativa, imprevisible, vacilona, espectacular y por si faltara algo, en lo musical, absolutamente incontestable. Viajaron desde la bulería pura y dura hasta el Funky y el Heavy metal, con mucho rock latino por medio, todo metido en una turmix que finalmente destilaba un nectar genuino de cojons. Lo que veis en el video es justo el comienzo del bolo, que fue subiendo en intensidad hasta el Back In Black final ese, con calzonzillos verdiblancos incluidos.  Muchos detalles nos trasladaron a directos de otros tiempos, con el público peligrosamente cerca, con los músicos fumando, bebiendo cerveza y el cantante encaramándose sobre la barandilla para hacer percusiones con los tubos del aire. Y como se mueve el canalla. 

ZARAMA-BAD MANNERS EN ZAMUDIO. KRONIKA


 He aquí la crónica sobre el concierto del pasado día 10 publicada en el rock-cine digital INSONORO.COM  .Las fotos, de Karlos García son tambien extraidas del fancine (excepto la primera, cortesía de Angel-Afi-Díaz).








Según avanzan los meses, los conciertos al aire libre de las distintas fiestas bizkaínas, van cesando, una de las últimas son las de Zamudio, que el pasado 10 de noviembre celebraron un concierto por todo lo alto con dos bandas que han hecho historia, por un lado Zarama y por otro Bad Manners, un cartel que nos hizo retroceder 25 años.

A la banda de Santurtzi capitaneada por Roberto Moso Zarama, les vimos en plena forma y nos agrada ver que gran parte de sus integrantes siguen siendo los de siempre. Sus actuaciones se miden a cuentagotas, tras su vuelta a los escenarios en el 2.009 con un disco en directo grabado ese mismo año en las fiestas de Bilbao pensábamos que les veríamos más en directo, pero no ha sido así, la última vez que coincidimos con ellos fue en el Bilbao BBK Live de hace dos años.

Supervivientes del rock radikal vasco, son un referente de la música de los años 80 que se hacía en Bizkaia, al igual que Eskorbuno, buenos amigos del pueblo. Zarama con sus letras en euskera consiguieron dar salida a toda su rabia y sus inquietudes musicales, influenciados por el rock clásico de la época como Zepellin o Rolling Stones, y el punk de los Clash, por supuesto.

Hora y cuarto de concierto donde no faltaron ninguno de los clásicos, incluso homenajearon a sus compañeros de Eskorbuto con "Eskizofrenia", también hubo guiños a The Who con "Baba O´Riley" y "My Generation". Sobre sus temas, recordamos a "Bidea Eratzen", "Iñaki", "Txatxo" versión de los asturianos Berrones, "Bihotzak Sutan", "Zoaz Euskal Herria" o "Dena Ongi Dabil" con la que terminaron.

Da gusto comprobar que el paso de los años no afecta a una banda, a excepción del movimiento sobre el escenario que lo normal es que decrezca. La legendaria banda de ska inglesa, Bad Manners, fueron los siguientes en mostrar todo su poderío, liderada por el carismático Buster Bloodvessel, que apareció con ropa deportiva en pantalones cortos y con una chaqueta con dibujos de tigres, hicieron bailar al numeroso público que se acercó a Zamudio.

Se puede decir que viven de las rentas y de los magníficos discos que editaron entre los años 80 y 90, 20 singles y 10 trabajos en total que dejaron una huella considerable. "Can Can", "Lorraine" o su himno "Skinhead love affair" no faltaron a la cita, y desde el comienzo hasta el final de la actuación, repartieron leña de la buena.
 

MAITE DUDAN TXORIA



Control central de Radio Euskadi.

En el debate sobre lo que ha de haber o no en nuestras pantallas hogareñas, me llama la atención lo poco que se cuestionan las televisiones privadas. A menudo se diría que nadie se acuerda de que sus frecuencias son concesiones del gobierno y que también han de someterse a la ley y al control de la ciudadanía. Ningún político se atreve a proponer el cierre de la MTV por exhibir constantemente a "chonis" y "canis" agarrando unas tajadas de infarto en las que se insultan con gran agresividad, nadie parece incluir en sus programas que se cierren cadenas donde la línea ideológica es todo menos plural, no he visto campañas serias que pidan el fin definitivo de un programa en prime time sobre espiritismo  y sin embargo la propuesta de cerrar tal o cual cadena pública “por su uso partidista” es cada vez más escuchada, siempre por parte de quienes en ese momento no la administran, claro.
Llegados ya al 30 aniversario de EITB se impone que de una vez por todas y aprovechando el clima más sosegado que se vive entre nuestros representantes, se sienten las bases para el funcionamiento de los próximos años.
Acabamos de aprobar en referéndum el primer Estatuto de Redacción, que nos va a permitir algún tipo de control sobre los futuros nombramientos, pero a estas alturas cabe exigir aún más: No puede ser que el trabajo de las productoras de televisión dependa en ningún modo del grado de sintonía política entre los dirigentes. No puede ser que nadie trate de usar los medios como correa de transmisión del mensaje político imperante, por muy mayoritario que sea. No podemos, poniendo un ejemplo extensible a otros campos, cambiar hasta el mapa del tiempo, según quien ha ganado las elecciones. EITB no puede ser un arma arrojadiza. La próxima legislatura, sea cual sea el tenor del gobierno que tengamos, ha de ser la del gran acuerdo sobre los medios públicos vascos.
El periodista José Martí Gomez contaba en “Salvados”, que un prestigioso periodista de la BBC se atrevió a decir a Margaret Tatcher, cuando esta pretendía alargarse en exceso sobre una cuestión: “perdone usted, Señora Tachtcher, en la entrevista mando yo” . El presentador, por supuesto siguió en su puesto gozando de un gran respeto general. ¿Ocurriría lo mismo aquí? El día en que comprendamos que actitudes como esa son muy necesarias para la salud de la sociedad, comprenderemos la falta que hacen los medios públicos (cuando de verdad lo son)

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