Los lazos parecían estrecharse.
Las citas continuaban.
Las dudas, lógicamente, iban naciendo.No estaba preparado.
Ni lo habían hablado.
Pero ambos sabían que ese podía ser el día.
Más tiempo empezaría a ser mucho tiempo.
Menos tiempo habría sido poco tiempo.
Así que llegó el momento de
escuchar por primera vez
lo inevitable.
Te quiero.
Yo... también.
Mierda.Pensaron los dos, levemente.


0 comments:
Post a Comment