SANTURTZI 1973: CACERÍA DE MONOS ESCAPADOS DE UN BARCO



Es una de esas noticias que pasan por nuestra vida cotidiana como una estrella fugaz. Ocurrió hace casi treinta años y aunque entonces fue un suceso que acaparó páginas y páginas en los periódicos, hoy en día no es fácil encontrar a alguien que lo recuerde.
El domingo 20 de mayo de 1973 se produjo en el puerto Santurtzi un incidente que dio mucho que hablar.
Veinte monos destinados a formar parte del Auto- Safari “El Quexigal”, en la localidad Abulense de Cebreros (otras informaciones hablaban de otro safari: “El Rincón”, en la sierra de Madrid) se escaparon del barco que los alojaba.

Como los monos en Gibraltar...

Según relataba el corresponsal de Europa Press:
Los animales se introdujeron en las diferentes dependencias del muelle, con las consiguientes sorpresas de las personas que tropezaron con ellos (...) Llegaron a primeras horas de la mañana del domingo a Bilbao en el carguero “Freja”, procedente de Rótterdam y en compañía de otros 80 primates, treinta leones y cinco llamas. Cuando los contenedores eran desembarcados, los 20 ocupantes de una jaula se “rebelaron” , rompieron los barrotes e iniciaron una desbandada general por el puerto.

Once de ellos pudieron ser atrapados en las primeras horas de la fuga , pero los otros 
nueve lograron escapar y tomaron posiciones en diversos puntos de las instalaciones portuarias.

Ante la falta de datos concretos, en un tiempo de informaciones poco precisas, se especuló mucho durante aquellos días sobre el rumbo que habrían seguido los simios.

Leyendas urbanas de todo tipo se fueron fraguando entre mostradores y no hubo colegial que no hiciera la correspondiente “pira” para tratar de atisbar a los monos. Había informaciones que aseguraban incluso que algunos ejemplares habían llegado hasta el monte Serantes , relativamente cercano al puerto, e incluso que alguno había sido visto en las inmediaciones de Bilbao. Se llegó a afirmar que los monos serían sedados mediante inyecciones disparadas por fusiles especiales, pero el final fue bastante mas brutal:
El miércoles 23 de mayo la prensa lo relataba así:
Dos especialistas ingleses, ante la imposibilidad de capturarlos vivos , iniciaron esta mañana una auténtica batida con armas de fuego y consiguieron derribarlos de las grúas portacontenedores donde se encontraban, a unos 20 metros de altura, tras efectuar una cincuentena de disparos. El sexto mono continúa vivo, en una tubería del muelle de Petronor, dado que existe peligro de incendio al disparar sobre él.

Aquí pierdo la pista sobre el final del pobre animal, que sin duda, no correría una suerte muy distinta a la de sus compañeros. Estos primates no fueron los únicos animales muertos en aquel accidentado traslado. Según puede leerse en el mismo cable:
 Ayer vino otro cargamento procedente de Rótterdam y en las operaciones de desembarco murió un antílope, al parecer , excitado por la compañía de otros animales y de los numerosos curiosos que acudieron al puerto.


el último mono. LA VANGUARDIA

0 comments:

Post a Comment

Twitter

Competition