
No se si ocurrirá con todas las conciencias nacionales. En el abertzalismo , desde luego, el monte es fundamental. En el monte vimos y portamos las primeras ikurriñas, "al monte" se iba el PNV (o mas bien amenazaba con irse) cuando había que negociar transferencias, en el monte surgían esas conversaciones que tan bien describía Bernardo Atxaga: "Bizitza emango nikek Eskadiren alde" (daría mi vida por Euskadi). El monte invita al asalto, a la guerrilla, es lo que está lejos de la civilización y nos saca el salvaje ese que un día combatía con osos y lobos. Además el monte , nuestro monte, está plagado de bucólicos caserios centenarios que son vivo testimonio/herencia de una forma de ser vasco que muchos hemos gustado de imaginar más íntegra, más sana, más natural, más verdadera.
0 comments:
Post a Comment